Etiquetado: Cine

Una funesta experiencia cinematográfica

Sí, debo aceptarlo, me falló la malicia indígena característica de los habitantes de esta parte del continente.  Lo que debía ser una buena ganancia por ver una película al haber pagado sólo la mitad de la boleta (con tapa de Quatro, por supuesto) resultó siendo un poco más de una hora en la que me convertí en el vulgar espectador de cine que sólo va a comer crispetas y que sostiene una industria manipuladora.

Y ¿cuál fue la fuente de mi decepción? Nada más ni nada menos que Hansel y Gretel: cazadores de brujas, la película de Tommy Wirkola que protagonizaron Jeremy Renner (El legado de Bourne, Los vengadores) y Gemma Aterton (El príncipe de Persia, Furia de titanes).

Gemma como Gretel y Jeremy como Hansel son catalogados como los mejores cazadores de brujas en su tiempo. Foto tomada del sitio Web oficial del filme.

Los hermanos son catalogados como los mejores cazadores de brujas en su tiempo. Foto tomada del sitio Web oficial del filme.

Básicamente, el filme se ocupa de contar cómo unos pequeños niños perdidos en el bosque se dedican a cazar brujas después de sobrevivir al ataque de una de ellas a quien, por cierto, asesinan y queman sin remordimiento alguno.

La película, debo decirlo, entretiene con sus escenas de acción que se reducen a enfrentamientos entre los cazadores (Hansel y Gretel, obviamente) y sus oponentes (las brujas y uno que otro detractor), sin embargo, esperaba un poco más del argumento. Me sedujo la propuesta basada en el clásico cuento alemán que recogieron los hermanos Grimm – y por eso, precisamente, decidí ver la película – pero el largometraje se quedó corto a la hora de aprovechar el nuevo rol que asumen los populares personajes principales.

Sí, el objetivo principal del cine es entretener, eso no lo dudo, pero en este caso no valido que se haya desaprovechado una premisa tan interesante y que finalmente es sólo un pretexto o, dicho de otra forma, una explicación (Hansel y Gretel cazan brujas porque eso decidieron, punto).

Personalmente me habría gustado ver algún tipo de conflicto – más allá de aquellos que involucran armas, puños y patadas – que envolviera a los protagonistas quienes, sin tener otra opción (aparentemente), se dedicaron desde muy temprana edad a combatir seres sobrenaturales en todo el mundo y lejos de unos padres que, sin decir palabras, los dejaron abandonados en medio de un espeso bosque.

Sé muy bien que esto tal vez habría significado menos acción y, por ende, menos entretenimiento para el común de los espectadores, no obstante, el cine también se trata de correr riesgos y de apelar a una creatividad que vaya más allá de lo simple, de lo esperado, y que envíe mensajes (aunque sea un poco) codificados a los espectadores que despertarían de su coma y harían algo más que comer crispetas y sumarle ceros a las cuentas de quienes manejan la industria cinematográfica.

Definitivamente no recomiendo Hansel y Gretel: cazadores de brujas para quienes esperan más del cine o no quieren sólo comer mientras ven algo en un teatro, la pantalla del televisor o del computador. Recomiendo el filme a aquellos que buscan un poco de acción, seres ‘de otro mundo’, bellas mujeres (en el reparto también está Famke Janssen – Búsqueda implacable, X-Men – en el papel de Muriel y Pihla Viitala como Mina y quien, al parecer, hace su primera aparición en una película ‘importante’), a Jeremy Renner dando cátedra sobre cómo pelear (y/o derrochando sensualidad) o un pretexto para compartir con alguien especial.

¡Ah! Y por si no se entendió (como seguramente pasó) piénsenlo muy bien antes de tratar de salirse con la suya ganándole a los grandes exhibidores en Colombia, averigüen bien sobre las películas para que tomen una buena decisión de la mano de su tapa Quatro.

Hansel y Gretel: cazadores de brujas (2013) Dirigida por Tommy Wirkola

Escrita por D.W. Harper y Tommy Wirkola

Con Jeremy Renner, Gemma Aterton, Famke Janssen, Peter Stormare y Pihla Viitala

Más información en el sitio Web oficial de la película y en http://www.imdb.com/title/tt1428538/

Premonición

Empecé Espejito, espejito pero aún no estaba totalmente cargada (la veía por Cuevana – no me juzguen –) así que decidí darle una espera mientras veía el inicio de la que yo creía era la película que vi hace como diez años (Premoniciones con Cate Blanchett y Katie Holmes). Pensé que serían sólo unos minutos hasta que identificara el largometraje que tenía en mente pero debo aceptar que Premonición me enganchó.

Básicamente la trama de la película habla sobre lo que parecen ser varios sueños que tiene una mujer a partir del momento en que se entera que su esposo murió en un accidente de tránsito. Linda (Sandra Bullock), la protagonista, es notificada por un policía sobre la muerte de Jim (Julian McMahon)  tras estrellarse en la carretera, al siguiente día la mujer despierta y parece que no hubiera pasado nada pues su esposo está vivo y de nuevo, al siguiente día y después de despertar, está muerto y ella lidiando con un trastorno que no la deja vivir en paz y que le impone el reto de tratar de mantener con vida a su marido.

Sinceramente, los primeros instantes de la película me hicieron pensar que se trataba de uno de esos filmes poco interesantes que sólo buscan “asustar” a los espectadores, sin embargo, me llevé una agradable sorpresa conforme pasaron los minutos pues Premonición resultó ser una lucha – que hasta sentí como mía – por recuperar la fe perdida.

El trabajo del director Mennan Yapo es muy bueno, por ejemplo, cuando poco a poco convierte la relación de Linda y Jim en la representación de la realidad de numerosos matrimonios en los que la monotonía y la falta de compromiso generan distanciamiento en la pareja y la aparición de terceros en discordia – como Claire (Amber Valleta), en este caso –. Así mismo, es atractiva la forma en que se presentan las premoniciones pues permiten especular sobre el inicio de una enfermedad psiquiátrica o de una exploración de los sueños y su poder (sí, llegué a pensar que era ella quien lo mataba en un ataque de locura).

Los halagos no los dejaré sólo para el director pues la actuación de Sandra Bullock me parece impecable. Lejos de resultarme la repetición de interpretaciones pasadas, en Linda vi una mujer trastornada que logró hacerme sentir su desespero y luchar con ella para que todo se solucionara. Sandra también logró una evolución en su personaje que, finalmente, madura y comprende las pruebas que le puso la vida al igual que las enseñanzas que éstas dejan.

La escogencia de algunos actores, por otra parte, me insinuó posibles caminos para el desarrollo de la trama debido a sus roles anteriores; como en el caso de Peter Stormare (como el Dr. Norman Roth) y el mismo Julian McMahon a quienes he visto en cierto tipo de papeles que me llevan a catalogarlos como todo un loco o un irresistible seductor, respectivamente (¿recuerdan a Peter en Constantine o a Julian en Nip/Tuck? Si es así ¿no creen que tenga razón?). El ver a Peter me insinuó que el doctor podría tener algo que ver en una hipotética enfermedad psiquiátrica de Linda o que el sex appeal de Julian sería el responsable de una posible (y que, en efecto, sucedió) infidelidad por la cual su mujer – en la película – lo habría asesinado.

En Premonición, así como en varias producciones Hollywoodenses, la religión – católica – interviene para que los personajes hallen la solución a los problemas que los acosan y recuperen la fe perdida en sí mismos y, en últimas, en Dios. Tal es el caso de Linda quien, tras hablar con su sacerdote o guía espiritual, determina el camino que seguirá y reconoce que debe luchar en nombre del amor, de su amor.

El largometraje, en general, es interesante y cumple con el propósito de mantener entretenido al espectador y, si bien no deja una gran enseñanza que “pone a pensar” a quien la ve, vale la pena recomendar la película para pasar un buen rato y tener siempre presente que debemos pelear por lo que queremos.

Premonición (2007) Dirigida por Mennan Yapo

Escrita por Bill Kelly

Con Sandra Bullock, Julian McMahon y Amber Valleta

Más información en: http://www.imdb.com/title/tt0477071/

Simplemente no te quiere

¡ME ENCANTA! Simplemente no te quiere es una montaña rusa de emociones – en la que pasas fácilmente de la risa al llanto – donde siempre estás aprendiendo y te entretienes a la misma vez. Es la representación fiel de las relaciones sentimentales a partir de un grupo de mujeres que personifican a millones.

La película se ocupa de la vida amorosa de 5 mujeres relacionadas entre sí de diversas formas. La primera de ellas – y la también protagonista – es Gigi (Ginnifer Goodwin), una joven soltera obsesionada con la idea de conseguir rápidamente al hombre de sus sueños que, tras ir de cita en cita y con la ayuda de (quien lo creyera) un hombre, encuentra el verdadero amor. Sus amigas Beth (Jennifer Aniston) – envuelta en una larga relación que no puede convertirse en matrimonio por la negativa de su novio (Neil, interpretado por Ben Affleck) – y Janine (Jennifer Connelly) – con un matrimonio lleno de mentiras que se esconde tras una perfecta fachada – constantemente tratan de ayudarla dándole los típicos consejos de amiga y, a su vez, buscan solucionar sus propios dilemas. Anna (Scarlett Johansson), atrapada en un romance intermitente con un hombre que está perdidamente enamorado de ella y por quien no siente lo mismo, termina por tener una aventura con el inconforme esposo de Janine (Ben, interpretado por Bradley Cooper), mientras que su amiga Mary (Drew Barrymore) se empeña por encontrar el amor en las redes sociales.

Esta historia que tiene lugar en la ciudad de Baltimore (Estados Unidos) y que podría llegar a ser el reflejo de una realidad propia del norte del continente americano, es el espejo del día a día de las mujeres de todo el mundo que (tómese esto como la idea de la película) sufren a causa de las relaciones sentimentales por los pensamientos absurdos compartidos por las madres y repetidos durante años por las amigas. Todo esto se puede confirmar en la secuencia introductoria de la película donde una niña es consolada por su madre y muchas otras mujeres de diversas edades lo son por sus amigas.

Hablando de amigas y después de todo lo visto en el largometraje aprovecho para hacer una petición pública; quiero que mis amigas sean siempre sinceras. Para nadie es un secreto que las mujeres nos empeñamos en mantener una ilusión aún cuando los hechos confirman la falta de interés de los hombres ¿para qué entonces una amiga que refuerza esa absurda ilusión? Lo que todas necesitamos – por nuestro bien y el de todas nuestras súper amigas – es una buena dosis de honestidad brutal cargada, obviamente, de buenas intenciones y que nos permita cerrar capítulos y seguir adelante. No más “si te lastima es porque te quiere mucho” o “se hace el indiferente porque quiere mantener latente tu interés”; cuando los hombres están interesados lo demuestran y hacen todo lo posible por quedarse con la chica que les roba el sueño, lo dijo Alex (interpretado por Justing Long) y lo confirma la población masculina del planeta.

Retomando, la propuesta narrativa de Simplemente no te quiere es muy interesante. Aunque la historia trata la experiencia de 5 mujeres diferentes con la misma profundidad y se han delimitado los capítulos por temáticas – a través de transiciones y títulos –, el espectador no pierde el hilo, la concentración ni el interés. Por el contrario, conforme avanza la película aumenta la tensión y las ganas por conocer el desenlace de Gigi, Beth, Janine, Anna y Mary.

Sobre los personajes, es preciso decir que son la viva estampa de las diferentes personalidades femeninas que existen. Sus formas de ser, actuar y vestir hacen verosímil la historia y permiten que las espectadoras se identifiquen y encuentren explicaciones a lo que les sucede así como consejos de lo que deberían hacer. Todo esto fue bien logrado con las interpretaciones del excelente grupo de actrices (y actores, por supuesto), por las escenas donde se presentan opiniones en forma de testimonio y por un muy buen guión basado en la exitosa serie Sex and the city y el libro de Greg Behrendt y Liz Tucillo Simplemente no te quiere (2004).

El largometraje es una divertida comedia romántica que vale la pena ver, no sólo para entretenerse durante un poco más de dos horas sino también para aprender a evitar dolores de cabeza generados por el desamor; la recomiendo a ojo cerrado.

Simplemente no te quiere (2009) Dirigida por Ken Kwapis

Escrita por: Abby Kohn, Marc Silverstein, Greg Behrendt y Liz Tucillo

Con: Ginnifer Goodwin, Jennifer Aniston, Jennifer Connelly, Scarlett Johansson,

Drew Barrymore, Justin Long, Ben Affleck, Bradley Cooper y Kevin Connolly

Más información en: http://www.imdb.com/title/tt1001508/

Comer, rezar, amar

Mis primeras lágrimas del 2012. Logré conectarme con la historia y con las emociones que transmitían sus personajes, me enamoré aún más del idioma italiano y decidí que en cuanto sea posible haré las maletas y me iré a recorrer el mundo.

Julia Roberts en Comer, rezar, amar. Imagen tomada de: http://www.impulsonegocios.com/contenidos/2010/09/19/Editorial_9035.php

Más que unos paisajes espectaculares y buenas actuaciones de los protagonistas, lo mejor que encuentro en este largometraje es la historia ¿Cuántos de nosotros hemos sentido – al menos alguna vez en nuestra vida – que necesitamos encontrarle sentido a lo que hacemos o que necesitamos perdonarnos por haber tomado malas decisiones o haber hecho sufrir a los demás? El viaje de Elizabeth Gilbert, la protagonista, además de interesante resulta ser una posible respuesta a lo que muchos hemos buscado durante parte de nuestra vida.

Comer, rezar, amar va mucho más allá del simple hecho de entretener y se acerca de una forma especial a la vida de la protagonista, lo que ella siente y lo que quiere; representa aspectos de la vida de los espectadores y les muestra un camino a seguir a partir de la experiencia de Elizabeth. Este, sin duda, es el cine que paga la boleta. El que te deja más que unas bonitas imágenes y unas cuantas líneas acertadas; el cine que te enseña sobre la vida.

Algo me dice que parte del encanto de esta película – y su historia, por supuesto – se debe a que está basada en un libro que narra a manera de crónica la experiencia de Elizabeth Gilbert (escritora norteamericana) en su viaje por Italia, India e Indonesia; sin embargo, resultaría atrevido ignorar el excelente trabajo del equipo realizador de la película y de los actores quienes recrearon una narración que seguramente atrapa y enamora (sí, no la he leído… pero lo haré). Totalmente recomendada.

Comer, rezar, amar (2010) Dirigida por Ryan Murphy

Escrita por: Ryan Murphy y Jennifer Salt

Con: Julia Roberts, Javier Bardem, James Franco y Richard Jenkins

Más información en: http://www.imdb.com/title/tt0879870/

Sex and the city 2

Samantha, Miranda, Carrie y Charlotte en Nueva York. Imagen tomada de: http://periodicodeachina.blogspot.com/2010/07/sex-and-city-2-el-bolso-de-prada-marron.html

Las cuatro fantásticas por segunda vez en la pantalla gigante. La segunda entrega de vestidos de lujo, zapatos envidiables, carteras de ataque y las mejores historias que sólo pueden pasar en las vidas de ellas y, por supuesto, en Nueva York.

Confieso que cuando descubrí la serie quedé idiotizada y después de ver los dos largometrajes lo estoy aún más, sin embargo, mi ojo crítico no es muy amable en cuanto al argumento de Sex and the city 2. No me gusta, ni poquito, que a estas cuatro mujeres todo les salga a la perfección. Detesto que, incluso, salgan bien libradas de las peores situaciones cuando un simple mortal vería su fin en ellas. Y no apruebo ese bienestar utópico en el que ellas viven y que no parece costarles mucho. Con todo estoy voy a que se perdió – al menos parcialmente – el sentido de la verosimilitud en esta película.

Sí, es posible encontrar en el mundo cuatro mujeres que tengan buenos puestos de trabajo, excelentes esposos y una cuantiosa cifra en el banco. Sí, también hay en el mundo seres humanos capaces de sortear cualquier dificultad. Y sí, hay muchos millonarios en el planeta tierra que han amasado su fortuna a cambio de un mínimo de esfuerzo; pero ¿cuatro mujeres que reúnan todas estas características y que tengan tan buena suerte como para encontrarse un jeque árabe que las invite sin ningún compromiso y con todo pago a su hotel de lujo en el Medio Oriente? ¿una mujer con un buen trabajo, rica, con buena suerte y que se encuentra a su ex novio – uno al que quiso demasiado y con el que tiene una buena relación – en el lugar menos pensando? ¿una segunda mujer con las mismas buenas características que después de renunciar a su trabajo encuentra uno mucho mejor en el que se siente completamente a gusto? ¿otra mujer que, a pesar de su avanzada edad, consigue un hombre extremadamente buen mozo en donde quiera que se asoma? y ¿una última mujer que siente celos de su niñera – una hermosa rubia que además es carismática y siempre anda sin sostén – la cual resulta lesbiana? Como dicen por ahí, “NO MAMES!”.

Parte del atractivo de la serie era encontrar situaciones cotidianas en las vidas de las cuatro solteras – en ese tiempo – y fabulosas que nos hacían sentir identificadas y que, en algunas ocasiones, nos daban la respuesta o siquiera alguna idea de qué hacer en caso de vivirlas. Con los largometrajes, sobretodo el segundo, las historias de Sex and the city resultan demasiado elaboradas (¿o tal vez muy poco?) e improbables. Desde mi punto de vista, el encanto de las dos películas radica en la ropa, los zapatos y los hombres que se consiguieron para deleitar a punta de gestos y pequeños parlamentos a las espectadoras. Si alguien la vio y le gustó es quizás una mujer (o un homosexual) amante de la moda.

Me sentí muy decepcionada al ver que no se trató como debía el conflicto matrimonial entre Carrie y Big. Muchas mujeres en el mundo habrían sacado provecho de un buen consejo que no se resumiera en que la vida de la protagonista es perfecta y las cosas se solucionan con un anillo de diamantes. Está bien que la función principal del cine es entretener pero sé que uno de los motivos por los cuales se comenzó a transmitir la serie es hablar de las mujeres – lo que viven y cómo son – y para las mujeres; claramente ese motivo se perdió.

Definitivamente mejoraría muchos aspectos de la película. Me quedo con algunas interpretaciones bien logradas – Samantha y sus ocurrencias siempre son una buen razón para morirse de risa – los paisajes de Emiratos Árabes, buenos cuerpos masculinos y, por supuesto, los vestidos, las carteras y los zapatos. A continuación, algo para no olvidar:

Sex and the city 2 (2010) Escrita y dirigida por Michael Patrick King.

Con: Sarah Jessica Parker, Kim Cattrall, Kristin Davies y Cynthia Nixon.

Más información en: http://www.imdb.com/title/tt1261945/

Vicky Cristina Barcelona

Exquisita y encantadora. No hay otras palabras que describan a la perfección esta película. Y es que todo lo que propone su director, Woody Allen, enamora. La interpretación de los actores, los bellos paisajes de Barcelona y Oviedo y una banda sonora que dio en el punto y complementó lo que se veía y se escuchaba a través de la narración y los diálogos entre los personajes.

Imágenes del largometraje de Woody Allen, Vicky Cristina Barcelona. Tomadas de: http://www.vayacine.com/cine/vicky-cristina-barcelona-primeras-fotografias

Ahora que reflexiono acerca de este largometraje, entiendo por qué alguna vez una gran maestra de Documental me indicó que Woody Allen hace de las ciudades un protagonista más. Barcelona también aporta – y mucho – al desarrollo de la historia. Es como si conspirara para que se generara el climax, como si creara una atmósfera especial para el amor, el arte y para descubrirse a uno mismo y, también, como si invitara a vivir experiencias inimaginables en sus calles. Sí, Barcelona es poderosa, tal y como lo dice la canción de Giulia y los Tellarini presente en la película.

Y ni qué decir de las actuaciones. Javier Bardem enamora con sólo mirar. En la vida de Juan Antonio, su personaje, todo está mediado por el arte y resulta apasionante verlo sacar belleza incluso del caos. Le queda muy bien la faceta de pintor, de artista, de poeta. Penélope Cruz o María Elena, resulta ser todo un enigma pues nunca se tiene la certeza de qué es lo que piensa ni con qué tipo de locura saldrá. Es extremadamente atractiva la inestabilidad de esa mujer, su furia, irreverencia y talento.

Las protagonistas vienen siendo la representación de los extremos femeninos. Vicky (Rebecca Hall) la prudencia y Cristina (Scarlett Johansson) el riesgo. La primera siempre quiere tener todo bajo control y sólo se arriesga a vivir nuevas aventuras cuando se siente segura o cuando, definitivamente, han logrado tocar hasta las más profundas fibras de su ser. La segunda, por el contrario, va por la vida buscando lo que quiere aunque no sabe qué es. No teme aceptar desafíos ni tampoco experimentar. Al final, ambas están buscando lo que quieren aunque para una sea más fácil aceptarlo; y ambas son la imagen de lo que en menor o mayor medida somos y queremos ser los seres humanos.

De Vicky Cristina Barcelona no puedo dejar de resaltar la narración. Aunque en algunas películas resulte aburrida e innecesaria, en este largometraje es esencial. Aporta otros elementos a la historia y le da tintes de comedia a algunos aspectos de la trama. También es muy acertada la voz escogida (Christopher Evan Welch) y la entonación con la que este hombre lee sus líneas. Siguiendo con el lado sonoro, resultó muy bien escogida la música y los momentos en que ésta fue introducida. Para recordar siempre será esta escena y los bellos acordes de esa guitarra española:

Son muchos los aspectos que vale la pena elogiar respecto a Vicky Cristina Barcelona como el guión y la fotografía, sin embargo, para finalizar y en relación con algo que me gusta mucho, debo decir que me encantó el vestuario que usaron todos los personajes. No sólo reflejaba la personalidad de cada uno sino que también hacía alusión a varios aspectos de la historia y del lugar donde ésta se desarrolla. También, el vestuario sirvió para resaltar las mejores características físicas de los personajes y hacerlos irresistibles – como las camisas de Juan Antonio, los conjuntos de Vicky y Cristina y los vestidos de María Elena – y para reforzar esa idea de identificación de los espectadores con los personajes.

Por todas estas razones y por algunas más personales vale la pena ver hasta el cansancio este largometraje y los muchos otros de su director y sus protagonistas.

Vicky Cristina Barcelona (2008). Escrita y dirigida por Woody Allen.

Con: Rebecca Hall, Scarlett Johansson, Javier Bardem, Penélope Cruz,

Chris Messina, Patricia Clarkson y Kevin Dunn.

Más información en: http://www.imdb.com/title/tt0497465/