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Lunes festivo al mediodía. Día de Reyes. Último día de mi abuela en hospitalización.

En la habitación 617, donde esperábamos que el ortopedista pasara al personal médico del piso la orden de salida, conocimos una señora que estaba a la espera de una cirugía de hombro pues se lo había fracturado en un accidente de tránsito. En el mismo incidente se golpeó la cabeza – razón por la cual tenía un hematoma del tamaño de un limón – y se hizo una fisura en su cadera que no será operada pues, en palabras del médico, el fragmento lastimado es muy pequeño y, si se interviene, se ‘estalla’ y empeora su situación.

A la señora la acompañaba su hijo, quien también resultó herido en el accidente y hace cuatro días había sido dado de alta en la misma clínica.

Al volver de un paseo, el señor, su madre y una sobrina fueron estrellados por un auto que transitaba con exceso de velocidad e invadió su carril. El vehículo del señor fue declarado con ‘pérdida total’.

El señor, de unos 50 años y quien sufrió heridas leves en el percance, trabaja como conductor de un bus del transporte público. Sí, la misma ‘maravilla’ que hace unos años se inventaron los buitres que controlan la ciudad – Cali, Valle del Cauca, Colombia – y que ha traído innumerables problemas a todos los ciudadanos sin distingo de estrato socioeconómico, etnia o edad.

Mientras la madre del transportador se quejaba del dolor y del hambre que sentía pues no había recibido alimentos en todo el día – porque había sido programada, después de 10 días, para ser operada -, el hombre nos contó de su penosa situación.

Estaba desde la madrugada en la clínica acompañando a su madre. El día anterior, su jornada había iniciado a las 3 de la madrugada cuando se levantó para alistarse e irse a trabajar. A las 5:30 a.m., el domingo, ya estaba sentado frente al timón de su actividad de supervivencia.

Terminado su turno (al mediodía del domingo), se dirigió a la clínica y pasó la noche con su madre, quien no paró de quejarse y, por consiguiente y sumado a la incómoda silla donde él ‘descansó’ en todo momento, no le permitió conciliar el sueño.

Mientras tanto, en la casa que el hombre alquiló estaba su sobrina y otros familiares a quienes ‘ayudó en épocas de tormenta’ y que no se han inmutado con la enfermedad de la abuela. Ninguno de ellos se ha ofrecido a acompañar a la señora, de unos 70 u 80 años, ni se ha preocupado por la situación de la familia.

Ese hombre, que debe comenzar nuevamente su jornada mañana, a las 3:00 a.m., y a quien su madre fue operada en la tarde del lunes festivo, tiene que sumar a su lista de ‘dolores de cabeza’ lo que vive a diario en su lugar de trabajo.

Como conductor, todos los días cientos de personas manifiestan su descontento – y no de la mejor o más respetuosa manera – por las dificultades que tiene un sistema de transporte mal planificado y mal manejado.

Sin importar la historia del señor ni las dificultades que pueda estar viviendo y que haya dejado pendientes en su casa, hombres y mujeres de todas las edades lo insultan y ofenden por un problema del que no es responsable. Por una falla que no puede corregir pero sí debe asumir.

¿Cuántas veces nos preguntamos si detrás de vendedores, vigilantes, asistentes, auxiliares, recepcionistas, etc., hay problemas o tristezas? Seguramente muy pocas o, tal vez, nunca.

¡Qué difícil se nos hace ‘ponernos en los zapatos de los demás’! Dimensionar los problemas y pensar en reconocer quiénes son los verdaderos culpables, los que deben dar la cara y los que sí merecen escuchar toda la retahíla.

Y ¡qué difícil es ser agradecidos! Responder con buenas acciones lo que los demás hacen por nosotros aún cuando no nos piden ayuda pero sabemos que la necesitan.

Millones de historias hay como seres humanos en el mundo y, dentro de ellas, igual o mayor cantidad de problemas no son resueltos por quienes los padecen. La cuestión aquí es, simplemente, pensar por un momento en que hay ciertas situaciones que hemos vivido – o, incluso, estamos viviendo – y frente a las que nos gustaría que los demás actuasen de cierta manera ¿Qué tal si empezamos por actuar y así dar un buen ejemplo?

No soy médico, no podía operar a la señora. Ni tampoco soy su familiar, no podía quedarme acompañándola. Sin embargo, soy ser humano y sé que las palabras de aliento que les dije a ella y a su hijo son suficientes para ayudarles a creer que todo estará bien y que después de la tempestad, llega la calma.

Pensemos en cómo queremos ser tratados y así respondamos a lo que viven aquellos con quienes compartimos el mundo. No se trata de ser perfectos, de no equivocarse. Eso es imposible. Se trata de tratar de ser mejores cada día y de que en este planeta se logre cierta armonía. No es tan difícil ¿cierto?

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Quelquefois. Il y a longtemps.

Je voudrais bien être quelqu’un

Mais je crois que je ne suis personne.

Enfin, oui, bien sûr, je suis quelq’un,

Mais qui me remarque? Personne!

Quand quelqu’un me regarde,

Il ne remarque rien.

Quand je dis quelque chose,

Personne n’entend rien.

Suis-je réellement quelqu’un?

Suis-je vraiment une personne?

Je voudrais bien être quelqu’un

Que tout le monde remarque,

Que tout le monde admire…

Comme personne!

– Véronique M. Kizirian.

¡Hola, 2014!

Empecé el año de la forma menos esperada y en el lugar menos indicado: junto a mi abuela que descansaba en una cama de la Clínica Farallones, en Cali.

Contrario a lo que todos pensarían o esperarían, no lo pasé tan mal. Estaba junto a una persona que quiero y velando por su bienestar. Tenía una oportunidad para compartir esa fecha (especial) junto a uno de mis seres queridos. Y la pasamos bien, a nuestra manera y gracias a la maratón de Friends que transmitió Warner Channel.

Siempre he pensado que es de mal gusto (no encontré otra forma de llamarlo) contar las tristezas o desgracias a la espera de la compasión y/o los buenos deseos de los demás. Esta vez cuento mi experiencia con el fin de sustentar mi idea de vivir a plenitud el año que apenas empieza.

La vida está llena de tristezas, eso no es novedad, pero hasta en los peores momentos aprendemos y hay situaciones, personas y lugares de quienes disfrutar.

Tradicionalmente el 31 de diciembre es un día pensado para comer, beber y bailar en exceso pero ¿en realidad estamos compartiendo y disfrutando de quienes nos acompañan?

Felicitaciones para quienes tienen la plena seguridad de que en esa fecha, más que una pieza de baile o una copa, se compartieron deseos, historias, sueños y proyectos por realizar. Y para aquellos que creen que fue más importante la comida que había en la mesa o las botellas que quedaron regadas en los alrededores de la sala, hay 363 días más para acercarse a familiares, amigos, conocidos y hasta extraños que pueden darnos – y a quienes podemos darle – más de lo que pensamos.

Mi abuela está bien. Yo estoy bien. Y espero que todos así lo estén y que en este año nuevo, más que cumplir propósitos busquen disfrutar y aprovechar las oportunidades que vienen con cada amanecer.

Por mi parte procuraré vivir cada día como si fuese el último, trataré de hacer felices a los demás y trabajaré para que todos mis sueños se hagan realidad.

En 2014 la premisa solo debe ser una: no hay barreras que superen las motivaciones que conducen nuestras vidas.

Los niños y sus ocurrencias

A continuación, las respuestas más graciosas extraídas de una encuesta a niños de segundo y tercer grado de Primaria. Fuente: Facebook.

 

¿Quién es el jefe en tu casa?

1. Mi mamá no quiere ser jefe pero tiene que serlo porque mi papá es chistoso.
2. Mi mamá. Lo sabes por la inspección de mi cuarto. Ella ve hasta lo que hay debajo de mi cama.
3. Creo que mi mamá, pero solo porque ella tiene más cosas que hacer que mi papá.

¿Por qué hizo Dios a las Madres?

1. Porque son las únicas que saben dónde están las cosas en la casa.
2. Principalmente para limpiar la casa.
3. Para ayudarnos cuando estábamos naciendo.
4. Para que nos quisieran.

¿Cómo hizo Dios a las Madres?

1. Usó tierra, como lo hizo para todos los demás.
2. Con magia además de súper poderes y mezclar todo muy bien.
3. Dios hizo a mi mamá así como me hizo a mí, solo que usó partes más grandes.
4. Yo creo que tardó mucho en hacerlas, pues mi papá dice que a veces las mujeres son muy complicadas.

¿Qué ingredientes usó?

1. Dios hizo a las madres de nubes y pelo de ángel y todo lo bueno en este mundo y una pizca de malo.
2. Tuvo que empezar con huesos de hombres y después creo que usó cuerda, principalmente.
3. Yo creo que con muchas flores …

¿Por qué Dios te dio a tu mamá en vez de otra mamá?

1. Porque somos parientes.
2. Porque Dios sabía que ella me quería más a mí que otras mamás que me quisieran.
3. Porque nos parecemos mucho.

¿Qué clase de niña era tu mamá?

1. Mi mamá siempre ha sido mi mamá y nada de esas cosas.
2. No sé porque no estaba yo allí, pero creo que ha de haber sido muy mandona.
3. Dicen que antes era muy linda.

¿Qué necesitaba saber tu mamá de tu papá antes de casarse con él?

1. Su apellido.
2. Si quería casarse con ella.
3. Pues… si tiene trabajo y si le gusta ir de compras.

¿Por qué se casó tu mamá con tu papá?

1. Porque mi papá hace el mejor spaghetti en el mundo y mi mamá come mucho.
2. Porque ya se estaba haciendo vieja.
3. Mi abuela dice que porque no se puso su gorra para pensar.
4. Para poder ser la mamá de la casa.

¿Cuál es la diferencia entre las mamás y los papás?

1. Las mamás trabajan en el trabajo y en la casa y los papás solo van al trabajo.
2. Las mamás saben hablar con las maestras sin asustarlas.
3. Los papás son más altos y fuertes, pero las mamás tienen el verdadero poder porque a ellas les tienes que pedir permiso cuando quieres quedarte a dormir en casa de un amigo.
4. Las mamás tienen magia porque ellas te hacen sentir bien sin medicina.

¿Qué hace tu mamá en su tiempo libre?

1. Las mamás no tienen tiempo libre.
2. Si lo oyes de ella, paga cuentas TODO el día…
3. Creo que… trabajar.

¿Qué haría a tu mamá perfecta?

1. Por adentro ya es perfecta, pero afuera creo que un poco de cirugía plástica.
2. Que no me regañara tanto y que me dejara ver más tele.
3. Si supiera jugar fútbol…

¿Si pudieras cambiar algo de tu mamá, que sería?

1. Tiene esa cosa rara de pedirme que siempre limpie mi cuarto. Eso le quitaría.
2. Haría a mi mamá más inteligente, así sabría que mi hermano me pegó primero y no yo.
3. Me gustaría que desaparecieran esos ojos invisibles que tiene atrás de su cabeza.

Te recuerdo, George Craig

A las 2:00 a.m. e invadida por el goce que me produce ‘revivir’ mi querido blog, recuerdo a One Night Only – banda británica de indie rock – y a su codiciado vocalista, el también modelo George Craig. Acá lo mejor de su voz, en tres acústicos de tres de sus mejores canciones y en su más reciente sencillo Long Time Coming:

Say You Don’t Want It para ASOS Music:

 

Chemistry para Burberry Acoustic:

 

You And Me para un grupo de fanáticos saltarines:

 

Y, finalmente, Long Time Coming:

 

“Maybe it’s the chemistry. The sparks that fly from you to me…”

Más de One Night Only en su sitio Web oficial.

A propósito de The Harlem Shake

Algunos jugadores del club de fútbol Manchester City se dejaron contagiar por la moda de The Harlem Shake e hicieron su propia versión que ya cuenta con más de 4 millones de vistas. El portero Joe Hart como ‘Spider-Man’, el defensa Joleon Lescott como ‘Iron Man’ y el mediocampista James Milner como él mismo mostraron sus mejores movimientos en 31 segundos de pura diversión.

Este es el detrás de cámaras:

En Perú, los chicos de Ádammo bailaron en el baño:

Mientras que en Cali (Colombia) hicieron lo propio en el transporte público:

Y, para terminar, un compilado que completa lo mejor de The Harlem Shake que circula en las redes sociales: